Lo que suele preguntarse antes de encargar una pieza o una serie. Si algo no queda claro acá, se resuelve por correo antes de empezar.
Cada encargo avanza por etapas registradas: bocetos a lápiz, definición de paleta, modelado 3D de apoyo y pintura digital final. En cada corte se compara lo producido contra el brief acordado, así que la revisión no depende de la memoria ni de una impresión tardía.
Junto con la pintura final se entrega el desglose de proceso: bocetos, estudios de paleta y las vistas 3D que se usaron para validar iluminación y escala. Para keyframes y láminas de museo, ese material también sirve como referencia de dirección de arte para el resto del equipo.
Antes de pintar se fija una regla de color y una escala común: grafito para estructuras, cian para interfaces y datos, ámbar para puntos de energía o contacto. Esa regla se aplica de forma estable en todas las piezas, de modo que el conjunto se lea como un mismo mundo y no como imágenes sueltas.
Sí. El estudio atiende briefs de portadas, keyframes para pitch de series y láminas para museos interactivos, además de proyectos de divulgación científica. El enfoque cambia según el destino de la imagen, pero el flujo de boceto, modelado y pintura se mantiene igual.
Sí, y es lo recomendable. Las etapas intermedias existen justamente para corregir composición, escala o paleta cuando el cambio todavía es barato. Cuanto antes se revise el boceto y el modelado de apoyo, menos se rehace después en la pintura digital.
Para ver cómo se aplica esto en piezas concretas, revisá los casos completos del portafolio o escribí a info@superchargedfuture.com para coordinar un encargo.